El título de Brujo
Recuerda que ser Bruja(o) es motivo de orgullo pagano y no cualquiera puede ostentar el titulo por simple capricho.
Son muchos años de estudio y practica los que logran ese reconocimiento. En la antigüedad los Brujos eran el equivalente de los científicos o académicos modernos: con conocimientos médicos, espirituales, mágicos, astrológicos, entre muchos otros. Ser Brujo es sinónimo de prestigio y status.
En algunos dichosos casos tenían la oportunidad de formarse en Escuelas Iniciáticas muy prestigiosas y respetadas como hoy lo son las universidades y en otras, eran formados por los sabios de su comunidad. Los entrenamientos podían llevar 20 años o más de preparación rigurosa, tanto física como espiritual…
Dejemos de usar la palabra Bruja con tanto relajo y honrémosla como corresponde.
Un Brujo conoce su tradición, su linaje, quien no la posee es un aprendiz, no todos los practicantes de la Brujería son Brujos…
Los Druidas no eran considerados como tal hasta después de 18 o más años de estudio y entrenamiento, en el antiguo Egipto los sacerdotes se preparaban por cerca de 10 años antes de poder recibir las fórmulas rituales o dirigir un templo. Los oráculos del mundo antiguo eran seleccionados al nacer y preparados toda su vida para ser un puente entre nuestro mundo y los Dioses. El Brujo es un punto intermedio entre el curandero popular y estos sabios maestros del pasado. Ninguna tradición de Brujería tiene una preparación inferior a 12 lunaciones (lunas llenas) o un ciclo agrícola.
No se nace siendo Brujo, se aprende, como todo arte o ciencia. Puede que tengas potencial, talento o condiciones naturales, pero con ellas no es suficiente para desenvolverte en el mundo espiritual. Si el mundo de los objetos ya es complejo y difícil para muchos, imagínate lo que es adentrarse en el mundo de lo invisible, donde habitan infinidad de consciencias más antiguas incluso que la humanidad pero que ni siquiera poseen forma, en efecto, son pura energía e intentar establecer algún tipo de contacto o vínculo con ellas.
El título de Brujo es un reconocimiento de tu comunidad, puede otorgártelo un maestro de Brujería u otros Brujos que te reconozcan como tal, pero en ninguno de los casos se autoasigna. Quienes tienen un acercamiento más orgánico o intuitivo a la Brujería tarde o temprano deberán formalizar sus estudios, es que sino no hay manera de mantenerse a salvo moviendo esas cantidades de energía. El mundo espiritual es muy diverso y las posibilidades de toparse con algo intimidante son muy cercanas.
El Brujo es un guerrero espiritual, un guía, un compañero. No juegues con la Brujería, la misma magia castiga a los impostores…
Los Linajes son la continuidad y preservación que durante siglos se descubrió y experimentó en las Escuelas Iniciáticas…
En tu caso, ¿sigues alguna tradición de Brujería? ¿que sabes sobre los linajes?
Escrito por Holkroft.