Detrás de la Brujería Ancestral
Recientemente la Magia, la Brujería y todo lo “ancestral” se ha convertido en una moda. Punto a favor de este fenómeno, es que cada vez más personas se interesan en estudiar y aprender, pero ante semejante escenario es necesario despejar ciertas incertidumbres iniciales y fantasías culturales que han sido tan populares en torno a la Magia y la Brujería.
Primero que todo, es Holkroft quien cerca del 2008 (no hay precisión sobre la fecha puesto que el concepto se venía trabajando desde antes) fue acuñando el termino de Brujería Ancestral en la red (web) – en aquel entonces entre foros y grupos esotéricos -, un término hasta el momento desconocido como tal, y que se refería a una revisión histórica más enfocada en los orígenes de la Brujería, que en todas las supersticiones modernas. Muchos autores tomaron el término después he hicieron de este un concepto manipulado y distorsionado de su significado original. Con esto no quiero decir que el término fuera exclusivamente de su autoría – pues ambas palabras son extensamente populares -, pero el enfoque era la diferencia. En aquel entonces, tal como ahora, abundaban autores de dudosa reputación hablando sobre Brujería y Tradiciones. La Brujería Ancestral era una alternativa contundente para alejarse de las mentiras y supersticiones de la New Age.
Tomando esta perspectiva como punto de referencia muchas personas se inspiraron, y otras claramente tomaron su propio camino. En Occidente tenemos la mala costumbre de apropiarnos de las culturas ancestrales sin el respeto y la consideración que estas merecen, y ciertamente algunos individuos son demasiado creativos.
Más allá de las supersticiones es bueno entender ciertos aspectos del aprendizaje de la Brujería, que entre tanto “curso de Brujería” o “grupos de estudio entre amigos” se descuidan, o en el peor de los casos: se desconocen por completo.
La información no siempre es conocimiento, el puro conocimiento no te brinda sabiduría. De hecho, para la Brujería no todo el conocimiento puede ser hablado, hay conocimientos silenciosos que son inherentes a la naturaleza y que se expresan en hierofanías.
No todo el conocimiento puede transmitirse por medio de las palabras – estas siempre serán limitadas – y no todo entendimiento proviene de una lección instruida. Si crees que por medio de una “formación universitaria o académica” vas a conseguir comprender o quizás ser parte del mundo de la Brujería estas equivocado(a).
Es simple, porque el conocimiento académico está dominado por la razón, y aunque se contraste con la lógica en los inicios de los estudios de Brujería (para hablar en términos conocidos), este no es suficiente. La Brujería es dominada por la intuición. El mero hecho de acumular información no se considera una obtención de conocimiento para la Brujería.
Muchos estudiantes o aspirantes de Brujería confunden su formación académica con las metodologías de un conocimiento ancestral que supera con creces sus terminologías. La intuición es el aspecto más desconocido por la ciencia moderna, la sociedad y todas las disciplinas asociadas al aprendizaje.
Justamente este es el conocimiento sobre el que se cimenta la Brujería. Pocos han tenido una experiencia directa con verdaderos Brujos o Chamanes, pero de seguro, alguien que lo ha vivido podría relatarte con gran asombro como las palabras se hacen pocas para expresar la profundidad de su presencia y la intensidad de sus gestos o actos, en apariencia tan simples.
También han proliferado una serie de confusiones que escandalizarían a las Brujas del pasado, como si se tratara de una blasfemia aberrante, aquí algunas de las supersticiones:
1 – “La Brujería no se estudia, la Brujería no tiene reglas”: Dejemos de romantizar la Brujería como en las fantasías de las Brujas de Disney o Netflix, las actuales generaciones de Brujos rara vez revisa los textos clásicos y profundiza en su aprendizaje ¡no basta con leer hechizos de internet!. Y claro que la Brujería tiene reglas, es una de las creencias más extensas y diversas de la humanidad, tampoco es que estemos jugando a coleccionar cristales. Todas las cosas importantes y significativas tienen periodos de aprendizaje y practica extensos (si has trabajado la tierra, si eres madre, padre o has cuidado a una ser querido enfermo sabrás a lo que me refiero). Ningún aprendizaje es gratuito.
2 – Es importante aclarar que en la verdadera “Brujería Ancestral” los Brujos no creían ni en Dios ni en el Diablo, ni ángeles, ni demonios, como diría mi abuela: esos cuentos los inventó después la prensa sensacionalista y se llenó de gurúes para la “Nueva Era”.
3 – “Yo solo soy un ser de luz”, esta es quizás el tipo de gente que más aterra a la Brujería: los peores crímenes de la humanidad se han cometido en nombre del amor y las buenas intenciones, y la historia se sigue repitiendo. Alguien que no reconoce, ni acepta su oscuridad, jamás podrá conciliarse con el sentido de justicia y equilibrio de la Brujería. Dentro de este grupo también encontramos a los que te hablan en “mistico” con tremendo discurso que en la sustancia no dice nada.
4 – La Brujería no es un movimiento exclusivamente de la cultura Queer o Feminista, aunque comparte muchos de sus principios, valores y luchas como una contra cultura perseguida y castigada. En muchos sentidos podemos encontrar paralelismo entre estos movimiento y la Brujería, pero no la definen por completo.
5 – “La relación de los Brujos con su cuerpo y la sexualidad es pecaminosa”: no tiene sentido entrar en la Brujería y conservar las premisas morales judeocristianas. Para nosotros el cuerpo es sagrado, y con este: todos los placeres, éxtasis y jubilo que nos pueda brindar.
Como nunca antes en la historia, hay cada vez más Brujos dispuestos a enseñar y compartir su conocimiento sinceramente. Pero cada vez son menos lo que de verdad están dispuestos a aprender…
Escrito por Holkroft